La nómina UNDERWOOD

Creemos que Leonard Gardner, Rudolph Wurlitzer o Jean-Pierre Martinet estarían de acuerdo con nosotros cuando decimos que ni el lector ni el autor han de ser ya bufón, siervo, chambelán el uno del otro, como tampoco han de ejercer de verdugo, ministro, pretendiente, mariscal o padre.

Los autores de Underwood merecen ese cuidado, el lector lo agradecerá, y con el tiempo es posible que demuestre que también lo merecía.

 

Ronald Sukenick

Ronald Sukenick

Brooklyn (Nueva York) Estados Unidos

«La camioneta, dos pegatinas en el parachoques: ES LO QUE HAY y NO SOY DE CALIFORNIA.»

Yann Moix

Yann Moix

Nevers Francia

«Uno de los enigmas del hombre es por qué pisotea primero, en proporción al amor recibido, a todos aquellos que han luchado por su felicidad.»

Ann Quin

Ann Quin

Brighton Reino Unido

«Si simplemente digo “yo soy”, o “yo amo”, apenas basta, ni siquiera la más indulgente de todas las acciones “yo mataré” puede hacerme declarar “yo soy” luego Dios es.»

Antonio Valdecantos

Antonio Valdecantos

Madrid España

«La comunicación, de por sí lenguaraz, lasciva y fecal, también se vestirá, de cuando en cuando, con las galas de la dignidad cívica. Ya se sabe que el lenguaje es lo mejor y lo peor, y seguramente no se debería confiar mucho en algo tan tornadizo.»

Tom Robbins

Tom Robbins

Blowing Rock Carolina del Norte (Estados Unidos)

«Cada vez que una personita va a un centro comercial, pierde una piececita de su alma.»

Gilbert Sorrentino

Gilbert Sorrentino

Brooklyn (Nueva York) Estados Unidos

«Los escritores que con sinceridad piensan que pueden representar la realidad con el lenguaje deberían meterse a fontaneros.»

Jean-Pierre Martinet

Jean-Pierre Martinet

Libourne Francia

«Empezando desde la nada, Martinet coronó una trayectoria ejemplar, no llegó a nada.»

Rudolph Wurlitzer

Rudolph Wurlitzer

Cincinnati Estados Unidos

«¿A quién le importa lo que tenga que decir? ¿Quién quiere oírlo? Creo que prefiero arrastrarme debajo de una piedra.»

Leonard Gardner

Leonard Gardner

Stockton Estados Unidos

«Mi deseo era contar una historia sobre esos hombres que arrastran trabajos mediocres, son vapuleados en el ring, dejan éste quizá por un tiempo y después regresan a él; aquéllos que nunca llegan a campeones.»